martes, 15 de mayo de 2018

Breves desvarios sobre el bello arte de comprar vinilos usados






aki algo breve
aver si les late... : )





Siempre. Los coleccionistas de vinilos usados siempre estamos en búsqueda de más ítems. De la o las piezas que faltan para completar y enriquecer la colección. Y no cuento con quienes hasta repiten copias, teniendo 2 o más de algún mismo plato. Para qué o por qué? Pues por el puro placer.
Y las formas de obtener tan preciadas piezas pues son hartas y muy variadas: están las tiendas físicas de todo tipo, caras o baratas, locales con pose o actitud, o las 2 cosas al mismo tiempo. Y también están las tiendas online, con todo tipo de materiales.
Y claro, también están los puestitos informales, los tianguises, los bazares, las ventas de garage. Y hasta particulares que dan forma a un mercado underground libre de impuestos y así.


Pero recordemos años atrás, cuando los vinilos viejos eran considerados peor que estorbos, objetos sin valor, basura. Fue durante los 90 que el vinilo sufrió el desinterés de parte de la gran mayoría. La gente ya no consumía viniles.
En aquel entonces el único mercado que subsistía fue el de los dj's, que mantenían el formato, no por "amor" o gusto por lo análogo que conste. Sino por ser el vinil la herramienta principal de su trabajo. Pero una cosa eran las discotecas y otra el mundo real. En este segundo el formato del cassette era el rey. Regrabados en casa o piratas, los tapes mandaban. Y si tenias lana pues hasta tenias CDs, o como les llamábamos en aquél entonces: "compacts".




Yo aún conservo el primer vinilo que he comprado en mi vida. Lo compré en Discos Betyad, en la epoca de su legendaria tienda en Tepito (los auténticos conocedores pioneros saben de lo que hablo). Es un single disco del grupo Siren. Me costó 5 pesos. Yo tenía 13 años.







Desde chavo, los discos usados han sido parte importante de mi vida. Hasta ahora, poco más de la mitad de mi colección es de piezas usadas. Las he hallado en todo tipo de lugares y de precios (los más baras me han costado a peso).
Comencé mi colección en 1993. Era un niño y compraba viniles usados por baratos. La gran mayoría de música disco. A veces topaba con platos de hi-NRG, techno y house, y pues alucinaba porque no siempre pasaba. Pero yo era un peque, no un coleccionista serio.
Sobre los locos freaks coleccionistas puedo asegurar que igual también consumían material usado por barato, pero estaban los que de plano llevaban más adelante tal interés. En su mayoría estos señores buscaban rock. Y más en específico Beatles. Y lo pagaban bien. Es más, hasta puedo asegurar que en aquel entonces buena parte de las ganancias de las tiendas se hacían tan solo de material beatlemano.

Pasaron los años, crecí y comencé la bella labor de formar una gran colección (mi mamá me decía que tan solo acumulaba basura y que la tirara). Me volví un coleccionista muy clavado, del tipo de los que compran varias copias de un disco porque sí o de comprar sólo por las portadas bonitas (de hecho poseo una mini-colección de vinilos con portadas de mujeres). Hasta un par de veces llegue a comprar casi lotes enteros por puro gusto.
Y sucedió que esas primeras tiendas en las que comencé a comprar pues desaparecieron. Pero mi gusto me obligó a buscar por doquier y pues encontraba en donde fuera.

Ahora, en pleno 2018 las cosas son muy diferentes.
Se habla de un supuesto resurgimiento del vinil. Y pues un cierto público anda dale y dale conque el vinil es lo más y que todo suena mejor en tal cosa y que el fetiche y demás idioteces. Y actualmente la gran mayoría de las tiendas de compra y venta de vinilos cotizan a veces muy alto el precio a pagar de los discos viejos.
El disco de los pitufos a 250? Pues que hace o qué? Es que está "nuevo", su funda es gatefold y la abres y sale una cabañita-honguito bien coqueta. Tiene insert el plato y es edición original.
Y pensar que hace tan solo 3 años casi nadie hablaba o sabía lo que eran una funda gatefold, un insert y una edición original. Y pues la gente que no sabía esas cosas, pero ahora las sabe, seducida por tal "resurgimiento" compra discos usados a precios de costoso absurdo. Y mantiene para mal de esa forma tal mercado.


Hasta los mercaderes de puestito informal le han entrado al quite inflando en demasía sus precios. Y para acabarla, ofreciendo mercancía en pésimas condiciones (hola, gente de La Ciudadela).

Hay que añadir que ahora cualquiera puede hacerle al mercader de discos usados vía internet. Están algunos colegas que se toman bastante en serio el bisne y mercan buenos materiales a distintos precios. Incluso algunos importan cosas muy específicas para públicos muy selectos. Pero también está el goee inexperto que se topa unos discos rayados en un rincón de la casa de su abuelita y les ve el signo de pesos, o los topa en la cháchara y como Juanga ya se murió y se encontró todos sus álbumes piensa que son ganancia segura. Y los ofrece muy seriamente en grupos de facebook o en el site "mercado libre". De risa estos cuates, la verdad.






Sigo comprando vinilos usados. No niego que he comprado en las tiendas actuales, los puestecillos y con algunos vendedores online. Pero sin duda prefiero mil veces al chacharero de tianguis. Con estos sí siento la labor de la pesca, la caza y captura, la sensación única de hallar cosas únicas, rarezas. Y lo principal, adquirirlas la gran mayoría de las veces a precios de risa.


Parecería que los vinilos usados son bastantes y nunca terminarán de aparecer. En cualquier lugar los topas y los puedes comprar. Pero, siempre será así? En algún momento moriré y mi colección irá a parar a varias colecciones más. Y esas otras colecciones en algún momento dejaran de serlo para moverse a quien sabe dónde. Y así será de nuevo y de nuevo y de nuevo, hasta el final de los tiempos, ya que los vinilos no dejan de tener valor. Eso sí, siempre y cuando estén en buen estado.






























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